La estrategia de precios para un negocio como éste está muy condicionada por dos factores: por un lado, el reducido margen de beneficios que se lleva el agricultor sobre el precio de venta del producto final; por otro, las subvenciones que recibe por su labor. Con carácter general, la fijación de precios va a estar orientada en función de los precios de la competencia, sin olvidar dar cobertura a los costes de producción, tanto directos como indirectos. En cualquier caso, debe establecerse un precio competitivo que disuada a los clientes de acudir a otros productores para conseguir el pistacho. Se puede llegar a establecer un precio por debajo del coste de producción si las subvenciones percibidas son suficientes para cubrir estos costes y aún reportar ciertos beneficios.
Por otro lado, el plan de marketing puede basarse en diversas acciones. Una de las medidas que hay que tomar desde un principio es definir un nombre comercial y asignarle un logotipo que cumpla los objetivos tradicionales, esto es, que se recuerde fácilmente, que se asocie al producto o servicio, que se diferencie de la competencia y que guste. También, si se cuenta con presupuesto suficiente, se puede crear una página web desde la que no sólo se va a dar publicidad del negocio, sino que también va a ser uno de los medios a través del cual los clientes pueden contactar con el negocio para la adquisición del producto.
Con posterioridad, el plan de marketing se basará generalmente en publicitar el negocio entre los principales canales de distribución del sector, para lograr así llegar al mayor número posible de clientes. Para ello se pueden insertar anuncios en revistas y otros medios locales (prensa diaria, radio, carteles), pero la principal medida de publicidad serán las visitas comerciales a los clientes potenciales. La estrategia de comunicación debe basarse en información suficiente sobre la calidad y el proceso de cultivo del pistacho. Por otra parte, también es interesante acudir a ferias especializadas del sector para dar a conocer el negocio y sus productos y establecer alianzas con otras empresas del sector.
A pesar de todo, la publicidad más efectiva para este tipo de negocio es el “boca a boca”. Si un negocio de producción ha tenido éxito utilizando estos pistachos, habrá otros que también quieran adquirirlas. Por ello, es importante que los clientes queden satisfechos desde el principio, para darse a conocer de una forma positiva y para conseguir la fidelidad de estos a través de tres aspectos: conocimiento de la clientela, saber atenderla y saber qué hacer frente a las quejas y reclamaciones.